¿Quién no conoce la historia de Cenicienta,
de los tres Cerditos, o del pobre Patito feo?
Son cuentos clásicos, los de toda la vida, que han ido
pasando de generación en generación.
Nos los han contado y los hemos contado,
quizá los hemos leído e incluso los hemos
disfrutado en el cine o televisión.
Y todavía hoy siguen manteniendo el encanto,
la dulzura y la inocencia de cuando fueron imaginados.
de los tres Cerditos, o del pobre Patito feo?
Son cuentos clásicos, los de toda la vida, que han ido
pasando de generación en generación.
Nos los han contado y los hemos contado,
quizá los hemos leído e incluso los hemos
disfrutado en el cine o televisión.
Y todavía hoy siguen manteniendo el encanto,
la dulzura y la inocencia de cuando fueron imaginados.
UNA NOCHE DE CUENTO
Dime que tienes tiempo
para contarme un cuento
esta noche,
mamá.
Quiero que me susurres
bajito,
tendido sobre mi oído,
historias del más allá.
Quiero que me traigas duendes
y que hagas sonar trompetas
y, junto con mil caballos,
llenes mi habitación
de magia, color y fiesta.
Y yo...
prometo estar bien atento,
(¡y más que contento!)
si tú esta noche vienes
a contarme un cuento.
Espero que estos recuerdos también
os hayan hecho sonreír, y que cuando os cuenten
un cuento, se parezca a cualquiera de estos.
Los otros... no os los creáis ;)



























































